Nutriblog

> Cómo detectar si tienes deficiencia de vitamina D

Cómo detectar si tienes deficiencia de vitamina D


¿Alguna vez has considerado que si sientes fatiga constantemente, te duelen los músculos o percibes que tus huesos están frágiles? Bueno, puede deberse a una falta vitamina D.

Sigue leyendo para que te enteres qué tan importante es este nutriente, cómo puedes detectar si te hace falta y qué necesitas hacer para remediarlo.

 

¿Qué es la vitamina D?

En el estudio “Influencia de la vitamina D en la salud humana” del Acta Bioquímica Clínica Latinoamericana, se explica que este es un nutriente esencial para el organismo de los seres humanos.

Entre sus funciones destacan su participación directa en la salud ósea y el metabolismo celular, así como en el buen desempeño de los sistemas inmunológico, cardiovascular y esquelético.

Además, la vitamina D ha sido asociada con la disminución y el impedimento del crecimiento de células cancerosas. Según el Instituto de Salud de Estados Unidos, este nutriente puede proteger contra el cáncer de colon, de próstata y de seno.

Afortunadamente, tú puedes acceder a este a través de la exposición a la luz solar y la ingesta de alimentos como pescados grasos, aceite de hígado de pescado y huevo, como también consumiendo productos fortificados con vitamina D como leche, jugos y cereales, y, por último, suplementos nutricionales.

Sin embargo, a pesar de la accesibilidad de esta sustancia, es muy común que las personas no tengan un nivel saludable de este nutriente en su organismo.

 

Deficiencia de vitamina D y sus consecuencias en la salud

La Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 muestra el elevado índice de deficiencia de vitamina D entre la población chilena: 84% de las mujeres entre 15 y 49 años no tiene los niveles suficientes mientras que el 86,6% de los adultos mayores presenta déficit de esta hormona.

El Ministerio de Salud envió un informe a la Cámara de Diputados en el que plantea la posibilidad de que el examen que mide los niveles de vitamina D y los tratamientos para restablecerlos sean cubiertos por el Fondo Nacional de Salud (Fonasa).

Como se puede apreciar, la deficiencia de vitamina D es un asunto de salud pública, pues, según detalla el expediente oficial de esta iniciativa, se relaciona directamente con enfermedades como:
  • Osteoporosis
  • Esclerosis múltiple
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Diabetes tipo 1
  • Depresión
  • Hipotiroidismo
  • Hipertensión

¿Cómo saber si te falta vitamina D?

Pueden ser varios los factores que se relacionan con la deficiencia de la vitamina D: personas de piel oscura o que viven en lugares donde sin tanta exposición a la luz solar, quienes no practican actividad física al aire libre ni consumen regularmente los alimentos que hemos mencionado antes, son quienes corren mayor riesgo.

También tienen más posibilidades de presentar este déficit quienes padecen fibrosis quística, los lactantes, y las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Sin embargo, hay condiciones de salud que dificultan la absorción de vitamina D, explican de MedlinePlus:
  • Cuando los hígados y riñones no pueden sintetizar esta hormona.
  • Al consumir medicamentos que interfieren con la capacidad del cuerpo para convertir o absorber vitamina D.
Por otro lado, existen factores externos que impiden que el organismo acceda a este micronutriente:
  • La región geográfica
  • La latitud
  • Las estaciones del año
  • Los hábitos culturales
  • El uso de protectores solares por tiempo prolongado
Es importante identificar cuando los niveles de vitamina D en el organismo son deficientes. Algunos de los síntomas que puedes reconocer y que señala el Manual MSD son:
  • Fatiga
  • Dolor muscular
  • Fragilidad en los huesos

Ahora bien, para un diagnóstico certero, es clave realizarse un análisis de sangre y radiografías, si el médico lo recomienda.

 

¿Cómo puedes regular tus niveles de vitamina D?

La principal fuente de vitamina D es la luz solar, ante lo cual es recomendable una exposición entre 10 a 15 minutos diarios y al menos tres veces por semana para cubrir las necesidades.

Asimismo, tu alimentación debe considerar este micronutriente a través del consumo de alimentos como:
  • Pescados grasos (salmón, atún y caballa), por lo menos 2 veces por semana.
  • Hígado de res
  • Queso
  • Setas
  • Yema de huevo
  • Alimentos fortificados

Cabe señalar que la comida sólo aporta el 20% del total de lo que tu cuerpo necesita; el resto lo obtienes a través de la luz o ingiriendo suplementos nutricionales que te aporten esta sustancia.

 

Tampoco es bueno abusar en tu consumo de vitamina D

Así como el déficit es malo, el exceso de vitamina D también puede ser nocivo. No te expongas de más a la luz solar, ya que esto incrementa el riesgo de padecer cáncer de piel.

El Manual MSD detalla que la toxicidad por este nutriente aumenta la presencia de calcio en la sangre y en tejidos blandos como los riñones, el corazón y los pulmones.

Los síntomas más comunes en estos casos son la pérdida de apetito, necesidad de orinar frecuentemente, debilidad, náuseas, sed excesiva y nerviosismo.

 

¿Tienes niveles saludables de vitamina D en tu organismo?

Recuerda que para evitar la deficiencia de vitamina D es importante que realices actividades al aire libre y consumas los alimentos que ofrecen este nutriente, así como suplementos alimenticios que lo aporten, en caso de que las anteriores instancias no se cumplan.

La ingesta diaria recomendada para la población adulta, los niños, los adolescentes y, las mujeres embarazadas y lactando, es de 600 UI (unidades internacionales); para los adultos mayores de 71 años, 800 UI, señalan de MedlinePlus.

Suscríbete al Nutriblog